caye

Cayetano resultó volteado el domingo en la corrida que conmemoraba el cincuentenario de la plaza de toros de Ávila. Fue en el segundo de la tarde cuando el de Albarrán se orientó pronto y se le vino por dentro por el pitón derecho recibiendo una tremenda paliza. Se recuperó y sacó raza para a pesar de los dolores cortar una oreja en el quinto.

MUNDOTORO

El segundo usó su falta de raza para defenderse, y en una de las tarascadas alcanzó a Cayetano en los albores de la faena. Volvió a la cara del toro, y se justificó el torero a pesar del estrecho material del que dispuso. Sólo la espada desentonó. Visiblemente maltrecho por la voltereta del toro anterior salió Cayetano a torear al quinto, noble pero medido de raza, como toda la corrida. Anduvo el torero queriendo mucho, poniendo lo que le faltaba al animal, y dentro de una faena aparente, de templado trazo, destacó el torero inicio y la contundente estocada, cobrada al segundo intento.

CULTORO
Más desentendido salió a la plaza el segundo, al que le costó fijarse en el capote de Cayetano pero luego embistió humillado en las verónicas encajadas y en la media de remate. Muy pronto se orientó el de Albarrán, y tras el inicio sentado en el estribo, saliendo luego hasta el tercio, se le vino por dentro por el pitón derecho y echó a volar a un Cayetano sorprendido por la acción que recibió golpes de todo tipo. De ahí para adelante, raza de Cayetano y aspereza correos a del animal, que nunca tuvo entrega ni disposición de tenerla. Mal con la espada, escuchó silencio tras aviso.
El quinto tuvo aconetividad para que Cayetano le variase con chicuelinas las verónicas del saludo. También Cayetano quiso dejar su sello en tres verónicas y media de quite con mucha personalidad. Y con el mismo tono comenzó el trasteo, pero se fue apagando el de Albarrán, que le soltaba la cara desluciendo los finales y le punteada en el momento de vaciar por la escasa raza. Sí la tuvo Cayetano, que cimentó en la mano zurda un trasteo presidido por la voluntad y la solvencia y premiado con una oreja.

BURLADERO

Cayetano, bien por verónicas cerrando con una media al segundo de la tarde.  Justo en varas. Meritoria faena que inició en tablas  sentado al estribo. En la segunda serie es prendido al parecer sin consecuencias continuando la lidia con tesón y oficio. No permite el astado lidiar ni cuajar series. Pinchazos, aviso, descabellos. Pitos en el arrastre. Silencio. Recibe por verónicas Cayetano al quinto de la tarde y continúa por chicuelinas que remata con una revolera. Aplaudido tercio  de varas. aplaudido tercio de banderillas. Brinda al público.  Arte y derroche de torería ante una faena de compromiso y rotundidad a un astado que transmitió y permitió buenas series por ambos pitones. Tras un  meteysaca, estocada. Oreja y aplausos en el arrastre.

 FOTO: CULTORO