caye burg

“Cayetano Rivera Ordóñez, de casta le viene al galgo” o “Cayetano les moja la oreja” son algunos de los titulares de las crónicas de los principales medios taurinos sobre la tarde del 28 de junio en Burgos. Con prácticamente lleno en los tendidos, Cayetano dejó una de las mejores tardes de una intensa temporada. Una oreja que pudieron ser dos pero más allá de los premios, queda la raza y la torería de Cayetano. El próximo compromiso será en Arévalo (Ávila) el próximo sábado 8 y luego su debut en Pamplona el 11 de julio.

 

EL MUNDO

Le pidieron con fuerza la segunda oreja a Cayetano tras cuajar una faena decidida, templada y garbosa al tercero, que fue un buen toro de Montalvo, un animal con nobleza y codicia que repitió a modo y se empleó. Cayetano le toreó con guapeza y facilidad por ambas manos, firmando una faena que tuvo vistosidad y cierta intensidad. Sincera determinación del diestro aprovechando la buena condición de su oponente. Destacaron las series emanadas sobre la mano diestra que tuvieron mejor trazo. Mató de una estocada efectiva, que necesitó un golpe de descabello.

ABC

De casta le viene al galgo. Y ahí estaba Cayetano para demostrarlo, tan Rivera por momentos, tan Ordóñez en otros. Con el mejor toro de la parte inicial del festejo, se entregó al máximo en una faena vivida con enorme pasión en los tendidos, prácticamente llenos. ¡Qué maravilla de entrada! Miles de pupilas se imantaron a las telas del dinástico torero desde el emocionante prólogo, sentado en el estribo primero y de rodillas después en una interminable e intensa ronda, en la que toreó de verdad. ¡Cómo embestía este montalvo! «Cívico» se llamaba y de ídem era su gran viaje, que permitió a Cayetano coser series de hasta media docena de muletazos, rematados con personales pectorales. La ligazón y la persecución del temple presidieron la buena faena, en la que buscó también la complicidad de un sector con un trío de molinetes, coronados con un señorial pase de pecho rodilla en tierra. No fue la perfección técnica, pero sí la raza y la disposición, que suplían cualquier otra carencia. Con las gradas enloquecidas, enterró un espadazo con su sello, pero cayó tendido y necesitó del uso del verduguillo. No importó: la moderna cubierta de asientos «espinaca y yema» se pobló de pañuelos de todos los colores, como un arco iris de anticipo al «Orgullo», a juego con las camisetas de las peñas: rosas, verdes, violetas, amarillos, azules, blancos… Pidieron con fuerza las dos orejas, pero el presidente solo concedió una.

MUNDOTORO

Por actitud, por compromiso, por fibra, por la manera de encarar la tarde… Cayetano Rivera les ‘mojó’ la oreja esta tarde a Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante en la cuarta de la Feria de San Pedro de Burgos. Suya fue la única oreja, que debieron ser dos en esa faena, de un festejo ‘engañoso’ en el que de haber viajado certeras las espadas podrían haberse añadido varios trofeos más, con una corrida de Montalvo que tuvo nobleza y sacó buen fondo, pero que fue desigual en cuanto a los finales. Destacaron tercero y cuarto, dos buenos toros, que tuvieron repetición, clase y transmisión en las telas. El presidente también tuvo su cuota de protagonismo en el tercero. Otorgó un trofeo a Cayetano de una faena que bien valía el doble premio. Sorteó un tercero, muy bueno, con repetición, codicia y enclasada embestida. El diestro dinástico planteó una labor decidida y entregada, en la que tuvo siempre claro qué debía hacer. Bien estructurada y cuajada la faena, el diestro aprovechó la colaboración del animal, que tuvo celo y transmisión. Llegó mucho al tendido, porque todo estuvo bien ligado y dibujó algunos muletazos de muy buen trazo. Lo mejor, en el toreo en redondo. Enterró la espada entera al primer viaje y el doble trofeo parecía seguro, con la petición mayoritaria, pero el presidente no asomó el pañuelo blanco por segunda vez. Oreja.

APLAUSOS

Vistoso recibimiento el de Cayetano con el capote al tercero. El cinqueño de Montalvo protestó en el caballo, saliendo suelto del encuentro con el piquero. Cayetano brindó al público y arrancó su faena de muleta de rodillas, jaleando la concurrencia el torero arranque. Recuperada la vertical, anduvo el torero especialmente centrado ante un ejemplar que se dejó en el último tercio. Labor de buena factura, con las peñas muy volcadas con el menor de los hermanos Rivera Ordóñez. Mató de estocada tendida y un golpe de descabello y fue premiado con una oreja de ley.

FOTO Y VÍDEO: CIRCUITOS TAURINOS