Captura de pantalla 2016-03-08 a las 9.31.19

Cayetano y Juan Pedro Domecq han sido las grandes estrellas del acto organizado este lunes en Valencia por el Aula Taurina del diario Las Provincias. Ambos asistieron a una charla coloquio moderada por nuestro director, José Luis Benlloch, y celebrada en un salón del Ateneo Mercantil abarrotado para la ocasión. Matador y ganadero, protagonistas el próximo 20 de marzo de la última corrida de la Feria de Fallas, desgranaron sus impresiones ante la cita y desvelaron muchas de sus vivencias más íntimas dentro de la profesión.

“Me encantan las Fallas. Disfruto mucho en Valencia. He tenido la suerte de triunfar varias veces en su plaza y los toreros aquí nos sentimos respetados y tratados con cariño. Eso siempre anima”, dijo Cayetano. “Tras dos años totalmente inactivo, el año pasado tomé de nuevo el pulso a la profesión y decidí ampliar para este 2016 tanto el número de corridas como la responsabilidad de las plazas en las que quiero actuar”, avanzó.
“Tengo todas mis ilusiones puestas en la corrida de Juan Pedro Domecq, tengo fe y esperanza en ella”, dijo retornando al asunto de su comparecencia fallera; “he vivido momentos mágicos con toros de esta ganadería. He encontrado en ella un tipo de animal que me permite expresar mejor mi Tauromaquia y mis sentimientos. Porque yo salgo a la plaza a eso, a expresarme como artista: a mí me cuesta mucho fingir, no puedo expresar algo si no lo siento. De hecho, si uno no siente, tampoco puede transmitir al público”.

Cayetano mostró su satisfacción por la entrada de numerosos jóvenes en los carteles de las primeras ferias: “Estoy encantado de verme la cara con los nuevos. Luego el toro será quien ponga a cada cual en su sitio”, manifestó; añadiendo sobre el valor: “Miedo siempre se tiene. Quien no lo admita: o es un mentiroso o es un inconsciente”.

El madrileño, que defiende un legado torero y familiar único -encarna la cuarta generación de los suyos en los ruedos y confluyen en él los apellidos Rivera, Ordóñez y Dominguín- aseguró intentar ser siempre fiel a sí mismo ante el toro: “Intento ser siempre yo. Dentro de mi familia hay distintos conceptos, pero lo importante es que cada uno imprimamos nuestro sello”, dijo.

Preguntado sobre las puertas que para el toreo ha logrado abrir en el extranjero a través de otros campos, como, por ejemplo, el de la moda, expresó sin rodeos: “Vivimos acomplejados cuando desde fuera, en el extranjero, nos ven con admiración. No debemos esconder nuestra afición. ¡Al contrario!”, enfatizó Cayetano antes de insistir: “He abierto puertas a la Tauromaquia siempre desde el máximo respeto a mi profesión. En ese aspecto sí creo haber aportado mi granito de arena. En realidad, aportaré siempre todo lo que pueda para engrandecer el mundo del toro, que es el que ha dado todo a mi familia”.