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Cayetano fue el pasado sábado uno de los participantes en el encuentro con niños que impulsa el “Programa Víctor Barrio” para la enseñanza y promoción de la tauromaquia entre los más pequeños. Más de un centenar de pequeños se acercaron a la plaza de Cuatro Caminos para disfrutar y aprender de nociones básicas del toreo con Cayetano, Ponce y Ginés Marín.

Testigo de excepción fue la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual, encantada de que la plaza de toros montañesa haya sido el primer escenario del sueño de Víctor Barrio, quien siempre decía que “la tauromaquia, más que defenderla, hay que enseñarla”.

Con Cayetano y su cuadrilla, los niños aprendieron a realizar distintas suertes de torear. El diestro, cercano y muy cariñoso con los pequeños, les hizo un “examen” para comprobar sus dotes con los trastos de torear. Aprobaron, y con nota.

Todos los niños que han participado en el ‘Curso de Aficionados Prácticos Taurinos Infantil Víctor Barrio’ recibieron un diploma que acredita la adquisición de los conocimientos taurinos.

Cayetano señaló a CULTORO que “Son eventos que merecen la pena y sobre todo viniendo de la mano de Raquel con el programa de nuestro admirado Víctor Barrio. Un placer de colaborar y participar, aún señalando que no es el mejor día, puesto que por la tarde te vistes de torero. Estos previos son delicados pero desde luego he venido encantado para estar con los niños. Lo importante con estas edades al margen de las cualidades que puedan desprender los niños, son el contacto con los profesionales y el jugar al toro. Yo me identifico con ellos cuando jugaba con mi hermano francisco y a los más mayores inculcarles los valores tan únicos que tiene la tauromaquia”.

 

Ya por la tarde, Cayetano no tuvo suerte con el lote de Luis Algarra y fue ovacionado ante el quinto de la tarde. Así lo contó Cultoro.com

“Cayetano Rivera Ordóñez estuvo más importante de lo que Santander apreció con el primero de su lote. El segundo de la tarde fue un toro medio al que Cayetano consiguió mantener a base de pulso y de tirar en línea de él. Hubo dos momentos de gran relevancia en su quehacer como los naturales a pies juntos ofreciendo el trapo muy adelantado e imprimiendo el recorrido que nadie imaginaba al burraco. Le sacó el rondeño un viaje inesperado para todos. Y después también destacó su capacidad durante el trasteo y arrojo incluso descarándose de rodillas. A pesar, de esa entrega la parroquia estuvo algo fría con el diestro dinástico. Silencio.

Con el quinto, Cayetano estuvo muy enrazado ante un astado de poca raza. El rondeño puso toda la raza que la faltó a su oponente. Marcó querencias a chiqueros desde su salida sin permitir el lucimiento con el percal al menor de los Rivera. Un toro remiso en la lidia que se encontró a un poderoso Cayetano que le presentó la muleta en la cara. Entregado el diestro con el huidizo mansito que pasajeó con decoro y buenas formas.Ovación.”