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ABC

Sustituyendo a Manzanares, debuta en Bilbao como matador Cayetano. El segundo es manejable, flojea. Cayetano le da los palos con la bandera española, entre una fuerte división, a Iván García, que lo borda, en dos grandes pares. (Ya Paquirri lo hizo, en esta Plaza). La fuerte ovación acalla algunos pitos. También brinda a Don Juan Carlos: «Por una ciudad que ha sufrido mucho el dolor y el miedo del terrorismo». Oigo un clamor y algún grito de «¡Viva el Rey!» De rodillas, con majeza, liga una serie emocionante. Se muestra reposado y valiente, cuando el toro se apaga. Mata con entrega, después de pinchar en hueso, y la petición no cuaja: debió dar la vuelta al ruedo.

Recibe con una larga cambiada al quinto, que también flaquea. Brinda al público: algunos, contumaces, pitan, recordando las banderillas, pero son muy pocos. El toro protesta, echa la cara arriba al final de los muletazos. Cayetano demuestra su casta, no se aflige: ya es bastante. Con el toro rajado, en tablas, mata a la segunda. Ha estado más que digno, conjugando el arrojo con la estética, los dos genes de la casa. Y acertadísimo, en el gesto de las banderillas.

MUNDOTORO

El toro de más calidad del envío fue el del debut de Cayetano en la Aste Nagusia. Nada exagerado, algo corto de cuello, se desplazó con tranco de salida, metiendo la cara abajo, descolgado. Se arrancó con alegría al caballo y empujó en varas. Cayetano ordenó poner las banderillas a sus subalternos con los colores de la bandera de España, en lugar de los palos de tela clásicos de esta plaza, lo que desató una fuerte controversia. Gran tercio de Iván García, que saludó montera en mano. El inicio de rodillas, al hilo de las tablas, tuvo fuerza y brillantez. El toro, enclasado, pero no sobrado de pujanza, pidió engancharlo y despedirlo con suavidad. Cayetano le dio tiempo, no lo atosigó, y de uno en uno consiguió muletazos de mucha expresión por los dos pitones, pero más conseguidos con la mano zurda. Faena de mucha actitud, pero con cabeza. Hubo fibra pero no arrebato. Equilibró a la perfección el carácter con la plasticidad. Lo mató de una gran estocada, pero fue al segundo intento. Por eso la petición no terminó de cuajar.

Bajo y hondo el quinto, acapachado de testa. De pitón blanco. Con otra tipología. Recordó, por hechuras, a ejemplares del encaste Lisardo – Atanasio. Se movió de salida, con viveza y pies. Cayetano lo saludó con una larga en el tercio de rodillas y desenpolvó el Quite de Ronda donde ya le puso los pitones en la cara. También en el tercio de banderillas echó la cara arriba, como en los primeros compases de la faena. Animal con genio, que se quedó corto, no humilló y derrotó. Cayetano se dobló por bajo con él de inicio, enseñó al público la condición del toro y lo despachó con habilidad, y eso que el toro no le dejó pasar.

APLAUSOS

Cayetano protagonizó una tarde presidida por la raza, la entrega y el pundonor. Muestra de ello, el episodio vivido en el tercio de banderillas en el segundo de la tarde donde mandó a sus hombres banderillear empleando los palos con la enseña nacional entre una división de opiniones. En lo taurino, Iván García cuajó un excelente segundo tercio donde clavó sendos pares de banderillas poderosos, arriba, cuadrando en la cara del toro y con mucha verdad que fueron completados con la actuación de Alberto Zayas, quien también se lució en el par que le correspondió. Se desmonteraron ambos. Después, Cayetano brindó al Rey Emérito y, con la muleta cuajó una actuación en la que mostró mucha disposición ante un toro noble y con calidad pero que también se apagó poco a poco. Faena elegante, con clase y buen gusto, que fue ovacionada en su final, tras una estocada entera tendida. No tuvo opciones para el lucimiento de Cayetano con el quinto de la tarde al que recibió con una larga de rodillas -cerrado en el tercio- como declaración de intenciones tras el triunfo de Ponce en el cuarto. Competencia por quites entre Ginés Marín, haciendo uso de su turno, y Cayetano que le dio réplica interpretando el llamado quite de Ronda. Después, con la muleta, tuvo que tirar de recursos y domeñar el genio y la embestida del toro con mando y sometimiento, doblándose con él en su inicio. Intentó cuajar faena con lucimiento pero resultó, francamente imposible ante un astado muy complicado que nunca humilló. Silencio.

BURLADERO

Cayetano Rivera lancea a la verÓnica y remata con una media. Justo en varas. Quite de Ginés Marín por chicuelinas ajustadas rematadas con una media. Saludan en banderillas Iván García y Alberto Zayas donde Iván colocó dos pares con Banderillas de España. Brinda a D. Juan Carlos de Borbón. Faena de gran envergadura por ambos pitones y lucimiento agradecido por el público que inicio con una serie de rodillas y continúa con temple y cuidando los tiempos. Pinchazo y estocada tendida. Ovación y aplausos en el arrastre. Al quinto lo lancea por verónicas llevándolo a los medios quite de Ginés Marín y réplica de Cayetano Rivera. Brinda al público. Complicado y peligroso astado que no facilitó su lidia, tesón y perseverancia aunque no deja opciones. Pinchazo y estocada caIda. Pinchazo y estocada caida. Pitos en el arrastre. Silencio

CAYETANO ORDENÓ A SU CUADRILLAS PONER LAS BANDERILLAS CON LA BANDERA ESPAÑOLA

EL CORREO

Cayetano Rivera ordenó a su cuadrilla este viernes poner banderillas con los colores de la bandera de España al segundo toro de Victoriano del Río que se ha lidiado en la plaza de Vista Alegre, de Bilbao. El disestro ha ofrecido a sus subalternos dos pares de rehiletes adornados con la bandera nacional. Una decisión que ha suscitado algunos pitos entre el público, que mayoritariamente ha aplaudido la medida.

El pequeño de los Rivera brindó el toro al Rey emérito, Don Juan Carlos de Borbón, presente en la corrida. «Por España, en una ciudad que por desgracia ha sufrido mucho a causa del terrorismo. Pero juntos lo hemos vencido», dijo al que fuera jefe del Estado. La postura adoptada por Cayetano, que hace unos años imitó su hermano Fran Rivera, se produce después de que Antonio Ferrera se negara a banderillear el pasado sábado al quinto toro de Torrestrella en Vista Alegre después de escuchar algunos pitos desde las galerías por utilizar banderillas con los colores de la bandera de España. Su papel lo cumplió la cuadrilla. En los callejones tras la faena Ferrera afirmó que el respeta «mucho a todos y exijo respeto a España. Esto es España y yo me siento muy español»

FOTO PORTADA: EMILIO MÉNDEZ / CULTORO