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La tarde de Pamplona fue sin duda un golpe sobre la mesa de Cayetano en su debut en San Fermín. Más que cumplir en su presentación en la Feria del Toro, dejó una de sus mejores tardes como torero y en un marco incomparable ante un lleno de “no hay billetes”. Puerta Grande a la actitud, a la entrega, a la torería, a la raza y a la inteligencia como exponen todos los medios en sus crónicas que llevan el triunfo de Cayetano en sus titulares.

LA RAZÓN

Tardó en pisar tierra pamplonica pero vino con la lección aprendida y con inyección de moral… Eso puso de sobra Cayetano en su puesta en escena. En todo. Desde la larga cambiada con la que recibió al toro hasta el final. Tuvo buena condición el de Jandilla porque sacó nobleza en las telas con el defecto, desde salida también de querer irse, pero buen cómplice. Con molinetes de rodillas mantuvo la atención de Sol/sombra Cayetano en los albores y perspicaz para que el toro no se le fuera, en el centro le mató de una estocada punto contraria, tras una faena armada de buenas intenciones. Le cortó una oreja con mucha fuerza y más petición. Y otra sumó de un quinto de extraordinaria calidad. Colocaba la cara a ras de arena, con ritmo y nobleza. Buen Jandilla. En la verticalidad compuso esta vez casi toda la faena Cayetano después de que Iván García pusiera dos pares de banderillas soberbios…

EL MUNDO
Impecable presentación de Cayetano en San Fermín, con la actitud al mil por cien, retazos de torería y empaque, torero que ya no pide permiso a sus apellidos para ser nombrado.
Cayetano golpeó primero. En perfecta sintonía con los parámetros de la idiosincrasia pamplonica. Y se clavó de rodillas para librar un par de largas cambiadas tan bien voladas como las verónicas que siguieron. Siempre ganando terreno. El castaño jandilla de finas hechuras concentraba la esencia del toro de Pamplona en su cara. Pronto y alegre en su galope y claro y humillador en el embroque. El matiz de la querencia hacia los terrenos de sol que marcó entre puyazos provocó que Rivera trabajase en una brega afanosa que no se le dio. Luego ese punto de fuga sería definitivo avanzada la faena. Cayetano anduvo listo en lo que duró. Brindó al personal entusiasmado con su mera presencia. Y rodilla en tierra dibujó una obertura de tintes ordoñistas que derivó en una cadena populista de molinetes. En redondo corrió la mano con largura exterior. Fácil y fresco. Para cuando presentó la izquierda el jandilla se rajó en huida a tablas. Allí el torero volvió a conectar cabeza y viveza por circulares para la galería. Su determinación y clarividencia le empujaron a sacar al jandilla, ya escarbador, a la misma boca de riego. Un espadazo desató la pañolada masiva. Cayó la oreja impepinable e incluso se pidió la otra con una pasión frenada por el palco.

El quinto portaba una seriedad acongojante. Probablemente el de más trapío de la carrera de Cayetano. No se arredró el veterano debutante. Creció la embestida en entrega y humillación. Desde los lances rodilla en tierra a la apertura de faena en sabrosos ayudados por alto. La fijeza de Historieta no era ninguna vaina. Rivera Ordóñez hilvanó una faena maja, que diría un navarro. El sitio entre pases y el manejo de las distancias adquiría una sensación de conjunción por el notable ritmo del toro; la ejecución clásica y atemperada más que ajustada embellecían el contenido. El desplante de rodillas espartaquista sedujo por completo a las masas. La trayectoria tendida de la espada acarreó el uso del verduguillo. Pamplona se volcó con un cariño inmenso a Cayetano y le entregó la llave de la puerta grande en su afortunado debut.

MUNDOTORO

Impecable presentación de Cayetano en San Fermín, con la actitud al mil por cien, retazos de torería y empaque, torero que ya no pide permiso a sus apellidos para ser nombrado.

Cayetano se presentaba en la capital navarrra y lo hizo con dos largas de rodillas en el tercio y un puñado de asentadas verónicas el colorado segundo, más bajo, con cuello y hechuras, que se movió suelto y sin fijeza en los primeros tercios. Tuvo transmisión y alegría en la muleta del torero, que inició también de rodillas una faena decidida y dispuesta, de mucha entrega. Mediada la misma, cuando cogió la zurda, el toro comenzó a darse la vuelta al revés, se refugió un tanto en la tapia y Cayetano aprovechó esa querencia para ligarle circulares invertidos que llegaron mucho a un tendido, incondicional con el debutante. La estocada, en los medios, rotunda y efectiva, desató la petición del segundo trofeo que el presidente no concedió.

Muy fuerte el quinto, dentro de su entipada tipología. Astifino y agresivo pero no destartalado, fue posiblemente el mejor del envío, porque fue a más y a mejor.Cayetano le barrió el lomo con suavidad en los ayudados por alto del inicio de una faena que tuvo fases de toreo exquisito. Sobre todo con la mano zurda hubo naturales de gran lentitud y expresión, cogiendo el palillo por el centro, ofreciendo el pecho al animal en cada cite. Cerró faena de rodillas, incluso dibujó un cambio de mano antes de agarrar una estocada tendida, que necesitó el refrendo de dos descabellos. La oreja y la Puerta Grande hizo justicia a su notable debut.

APLAUSOS

Con dos largas cambiadas de rodillas recibió Cayetano al colorado segundo, ganándole después terreno a la verónica hasta los medios de la plaza. El de Jandilla tuvo calidad, transmisión y colocó bien la cara. Valiente el inicio de faena de muleta de Cayetano, de rodillas, con molinetes y pases por alto. Luego, toreó templado sobre la diestra y en los naturales, bien trazados, el animal cantó su voluntad de irse a tablas. Allí terminó la faena con pases circulares. Sin embargo, para evitar querencias se sacó al jandilla a la misma boca de riego para matar de una estocada soberbia. Paseó una oreja y se le pidió con mucha fuerza la segunda.

Inició con buenos ayudados por alto su faena de muleta al quinto, acompañando la embestida del animal, que mostró nobleza y buena condición. Le ganó bien el paso Cayetano toreando sobre la diestra, quedándose colocado para ligar los pases. No se dejó tocar el engaño tampoco al natural, acompañando con ritmo y empaque las acometidas del de Jandilla. Por ahí llegaron los mejores pasajes. Revistió todo con torería y majestad y, en un alarde de valor, hincó las rodillas al final para instrumentar varios naturales. Un desplante dando la espalda a los pitones metió de lleno a las peñas. Dejó media estocada tendida aunque en buen sitio y precisó de dos golpes de descabello. El público pidió la oreja que le abrió la puerta grande.

BURLADERO

Recibe Cayetano en tablas con dos largas cambiadas de rodillas. Continúa a la verónica llevándolo a los medios. Excesivo en varas. Buen tercio de banderillas. Brinda al respetable e inicia en tablas llevándolo a los medios con una gran serie de rodillas. Continúa con otra por la derecha . El buen entendimiento hace que suenen los olés en los tendidos entre grandes ovaciones. Estocada fulminante. Oreja con fuerte petición de segunda. Al que hace quinto lo recibe en tablas y lo lleva a la verónica de rodillas hacia los medios. Remata con una media. Justo en varas. Aplaudido tercio de banderillas saluda Iván García y Alberto Zayas. Brinda a Mikel Urmeneta. Faena de mucha clase el buen saber y el oficio permiten series de naturales por ambos pitones y grandes series sacadas con la mano izquierda. Remató faena con una gran serie de rodillas culminando con un pase de pecho y un desplante muy torero. Media tendida. aviso. Descabellos. Oreja con aplausos al toro en el arrastre. Puerta Grande.

FOTOGRAFÍA: Sergio Recuero (MUNDOTORO.COM)